. El Cafés Novell Vilafranca se mueve entre la satisfacción por el papel hecho en la final de la CERS, y la impotencia y la amargura por la actuación arbitral y las adversidades extradeportivas

Al día siguiente de la derrota en la final de la copa de la CERS el Cafés Novell Vilafranca tenía una mezcla de sentimientos que iban desde la satisfacción por el hito histórico que se había conseguido y la buena imagen que habían dado hasta la impotencia por la actuación arbitral, que no les fue nada favorable, y la amargura por las adversidades extradeportivas que se encontraron.El presidente del club, Joaquín Vázquez, explicó que en la cena que hicieron con la plantilla tras la final el domingo por la noche le costaba encontrar las palabras para expresar ante los jugadores lo que sentía. Frustración, decepción, impotencia … eran algunas palabras que le rodeaban por la cabeza, junto a otros mucho más positivas, como la satisfacción y el reconocimiento por el trabajo realizado y el apoyo que la afición dio a los jugadores.

Joaquín Vázquez explicó que desde el punto de vista extradeportivo se encontraron con diferentes aspectos que los hicieron sentir despreciados. Primero, el sorteo del inicio de la temporada de la final a cuatro determinaba que debían jugar la primera semifinal, y se encontraron disputando la segunda y muy tarde, en cuanto al horario -los hizo acostarse el mismo día de la final-. También les habían notificado que las aficiones estarían repartidas en cuatro partes iguales en las gradas del pabellón, y en la final les hicieron ir detrás de una de las porterías. “Los 20 euros de las entradas son iguales aquí que en Barcelos, porque después te pongan detrás de una portería como si fuera un gallinero, no es correcto. Y para estar en la parte lateral en la semifinal lo tuvimos que reivindicar, y accedieron porque no había mucha gente “, explica el presidente del Vilafranca.

Para conseguir el mayor apoyo de cara a la final a cuatro, el club organizó una visita a San Félix, el patrón de Vilafranca del Penedès, y le llevaron bufandas y camisetas que les diera una mano en la CERS.

El arbitraje no es excusa

El presidente del Vilafranca, Joaquín Vázquez, y el entrenador, Jordi García, coincidieron desde el punto de vista deportivo que el arbitraje no fue bueno y que varias decisiones les fueron contrarias, sobre todo después de que mostraran la tarjeta azul a Reinaldo Ventura, la figura del Barcelos. “Vieron que habían hecho algo muy grande y que deberían compensar”, dice Joaquín Vázquez. El técnico Jordi García no quiere que las decisiones arbitrales sirvan de excusa, aunque reconoce que los descentrar, y también dice que los portugueses fueron muy acertados. El entrenador del Vilafranca dice que el equipo debe asimilar la derrota, que ahora están tristes y que quizá dentro de unos días estarán un poco más contentos por lo que han conseguido. Finalmente, pide que la afición vaya a la polideportiva sábado en el partido contra el Caldes para estar al lado de los jugadores.

Fuente: L’Esportiu

Por martin

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