Edu Castro (Vigo, 1966) estuvo trabajando durante años en un bufete de abogados de la calle Urgell. Ayer recorrió los 700 metros que separaban su antiguo trabajo del ARA, donde exhibió la Copa de Europa conseguida con el Barça Lassa de hockey sobre patines.

Imposible imaginarse un estreno mejor que una con cuatro títulos.

Estamos asimilando todavía lo que hemos conseguido. Nos sentimos orgullosos y muy satisfechos, eufóricos. No queremos dejar de disfrutarlo durante estas dos semanas de competición que nos quedan. Estamos muy contentos porque hemos trabajado mucho. A veces parece que el Barça todo es fácil, y no es verdad. El proyecto no podía comenzar mejor.

Cuando iban a entrenar, han estado viendo un letrero con las 21 Copas de Europa que ya tenía el club. Como han gestionado la presión que esto significa?

En positivo. Sabemos que estamos en el mejor lugar para volver a ganar otra Copa de Europa. Si había 21 títulos no era por casualidad, sino porque se dan todas las condiciones. El club nos hace mejores a todos. Tenemos la posibilidad de tener muchos recursos y somos unos privilegiados. Hemos sido muy conscientes del momento actual que vive el hockey, en el que hay muchos equipos que están creciendo económicamente y deportivamente gracias a los clubes de fútbol que tienen detrás.

¿Qué importancia dan a haber ganado el título en Oporto, donde el hockey es una religión?

Soc agnóstico, pero creo que hemos ganado el título gracias a Dios … a diez jugadores formidables que han dejado la piel en la pista. Sabían que ganar en Porto era muy complicado. En las charlas previas contra el Reus y el Oporto no voy rayar la pizarra. Lo único que les dije es que no podíamos ser ni miedosos ni suicidas. Teníamos que salir valientes, pero respetuosos con el rival. Tenemos cuatro palabras que definen cómo queremos jugar: pacientes , intensos , humildes y arrogantes . Cuando entrenas un equipo así, tienes que intentar que el talento fluya y no interrumpirlo. No me gusta ser intervencionista.

Los cinco equipos del club han ganado la Copa del Rey, un hecho histórico.

Los triunfos del equipo de fútbol tienen la repercusión que tienen y no debemos olvidar que somos el FC Barcelona, ​​pero ganó cinco Copas del Rey, y aún tenemos la posibilidad del conjunto femenino de fútbol, ​​tiene un gran mérito. Nosotros nos sentimos especialmente implicados para que el modelo de juego que estamos intentando hacer viene del Barça de fútbol. Presión alta, ritmo de balón, 1×1 tras muchas pasadas, verticalidad después de mover el balón para sacar el talento individual … Esto es el ADN puro del Barça de fútbol. Detrás de todo esto está el Paco Seirul·lo y muchas charlas de metodología para trasladar el modelo de fútbol a los otros deportes. La transversalidad del club nos hace mejores y poder compartir el Palau con Xavi Pascual, Andreu Plaza y Svetislav Pesic es impagable. Debemos ser conscientes y disfrutarlo cada día.

Usted ha pasado de La Masia al primer equipo. ¿Qué valor añadido tiene esto?

Se trata de trasladar lo que he hecho durante todos estos años en el primer equipo. Cuando representas el Barça, sabes que no puedes fallar, sea la categoría que sea. Esto te permite tener un aprendizaje para cuando llegas arriba. Los jugadores saben que siempre jugarán contra un rival motivado al 100%, y esto, bien gestionado, ayuda mucho. No tenemos nunca un partido relajado.

El club lo renovó antes del tramo decisivo de la temporada.

El resultadismo nunca es bueno a la hora de tomar decisiones. Nosotros hemos de analizar las cosas desde el no resultadismo. Si sólo analizáramos como jugamos a partir de los resultados, no revisaríamos nunca la manera de jugar porque acostumbramos a ganar. Revisamos sobre victorias.

Su liderazgo como entrenador es tranquilo, sensato.

Hay una frase del Fausto que lo define bastante bien. Yo he creído siempre que da más fuerza sentirse amado que saberse fuerte. Si eres capaz de involucrar a los jugadores en un proyecto que no sólo es sobre las ideas que tú tienes sino sobre las que ellos pueden aportar, las cosas funcionan. Ser dialogante no significa ser blando.

Tiene fama de lector voraz y de interesarle lo que pasa en el mundo

Soc humano y nada me es ajeno. Ahora me escucha más gente y mis opiniones pueden tener otra dimensión. Tengo opinión sobre muchas cosas y la hago saber. Leer muchos libros no es meritorio, es una afición más. A menudo es mejor comunicar emociones que comunicar tácticas y ser lector me ha ayudado. He entendido que trabajo para ser mejor que un único entrenador, que soy yo como era ayer.

Fuente: ara.cat

Por martin

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