Fuente: MV-La Opinión

El Alcobendas asciende a la máxima categoría con el entrenador Marcos Rey, el guardameta Álvaro Shehda y los jugadores Álex Soto e Iñigo Artacho

De la permanencia al ascenso. El Alcobendas era modesto en sus objetivos para la temporada. Acababa de descender de la OK Liga y había cambiado prácticamente todo el equipo. Así que el coruñés Marcos Rey, también nuevo en el club y que reclutó para la misión a una legión herculina con el portero Álvaro Shehda y los jugadores Iñigo Artacho y Álex Soto, solo pensaba en mantenerse en Primera. Pero la competición les situó mucho más arriba, tanto que el ascenso se convirtió cada vez más en una realidad. En la última jornada, disputada el sábado, el Alcobendas dependía de sí mismo para volver a la máxima categoría. La victoria en Mataró lo confirmó. Cuatro coruñeses más para la OK Liga.

«Fue un ascenso más deseado que previsto», analiza Marcos Rey, que destaca el enorme mérito del Alcobendas, capaz de ascender al año siguiente de haber perdido la categoría y en una Primera cada vez más competitiva: «Llegamos a las últimas jornadas con hasta seis equipos luchando por la única plaza de ascenso que quedaba en juego -Calafell y Sant Cugat ya lo habían logrado-. Pero es que ese sexto que aspiraba al ascenso con nosotros solo estaba cuatro puntos por encima del descenso. Menos dos, todos los partidos los ganamos por un gol. Fuimos muy regulares pese a nuestros errores que fuimos subsanando. Al final, es un ascenso merecido, por el club y por los jugadores».

 

Entre ellos, sus tres pupilos coruñeses, con distinto protagonismo. El que más, el del portero Álvaro Shehda, al que le llegó su gran oportunidad después de haber vivido en la sombra de Xavi Malián en el Liceo. «Demostró el gran portero que es. Estuvo fantástico desde la pretemporada hasta el último partido y eso que Isaac Larios no se lo puso nada fácil», asegura Rey, que califica a Shehda como «buen trabajador, comprometido, con talento y un chico con carácter». Iñigo Artacho, ex de Liceo, Cerceda y Compañía, y Álex Soto, con pasado en Dominicos y Órdenes, tuvieron un papel con menos protagonismo, pero igualmente importante: «Iñigo ha crecido y tiene un talento increíble. Además, en los partidos más importantes su aportación fue fundamental. Álex es júnior y empezó la liga lesionado. Una lástima porque había hecho una pretemporada sensacional, pero tiene un gran futuro».

El ascenso del Alcobendas supone mantener la nómina de equipos de fuera de Cataluña en la OK Liga tras el descenso del Asturhockey. Pero también, un nuevo éxito en el historial de Marcos Rey, que en Austria contribuyó al renacer del Dornbirn, al Órdenes lo ascendió a Primera y después llevó a los júnior al bronce nacional. «Yo creo que el secreto es el trabajo y que me apasiona este deporte», dice el entrenador, que como jugador ya compitió en la máxima categoría y durante un año sabático se dedicó a estudiar y empaparse de conocimientos, incluso con estancias junto a Carlos GilJuan CopaMon Fernández y Alejandro Domínguez. Ahora ya piensa en crear desde ya un proyecto de futuro en el Alcobendas.

Por martin

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