El defensor de San Martín es uno de los grandes referentes del hockey sobre patines de Mendoza. Una larga trayectoria lo avaló como jugador y como técnico internacional.

Alberto Rodolfo Lombino disputó de manera consecutiva seis mundiales con la Selección argentina de hockey sobre patines, entre 1960 y 1970. Un hecho que demuestra que el defensor fue uno de los grandes referentes del deporte a nivel nacional.

Obviamente que durante esos años también se convirtió en una figura de indiscutida jerarquía en el ámbito local, defendiendo los colores del Atlético Club San Martín y al mismo tiempo en la Selección mendocina, en la época de aquellos inolvidables choques con San Juan,

El Cholo alcanzó proyección internacional como jugador y también como entrenador. En 1988, como técnico del seleccionado de Colombia el Mundial de la Serie B (el  único título del ‘Cafetero’ en el hockey). En ese país volvió a dirigir a seleccionado (1996 a 1998) y era tan respetado como ser humano y como profesional que se lo llamó: “jefe”.

El hombre de los 100

“El Cholo se convirtió en leyenda”, escribió Los Andes -en 1970- porque  en el último partido del Mundial de San Juan, Lombino cumplía los 100 partidos internacionales y también+en anunciaba su despedida de la práctica oficial para dedicarse a su otra gran pasión: la enseñanza.

Un adiós que lo encontró como capitán de la formación que compartía con Francisco ‘Panchito’ Velázquez, José Rodolfo Martín, Hugo Héctor Victoria, Mario Jorge Andino, Raúl Martinazzo, Rubén ‘Nichi’ Moreno, Robert Cardozo, Saúl Seidel y Jorge López bajo la dirección técnica de Santos Alvarez.

Con el tiempo Alberto Lombino, que jugó 30 años en primera división, se erigió en el legítimo heredero de (Isidro) Oscar Benito el máximo exponente del patinaje en la década del cuarenta. Jugador, que el 12 de octubre de 1945, en el estadio del Club Newell’s Old Boys, liderando la Selección de Mendoza (Managua, Doña, Lamberto, Morghi, Daziano, Sánchez, Romero y Peñaloza) alcanzó su primer título Argentino al derrotar a Capital Federal (1 a 0).

Lombino había empezado a jugar en los equipos del Patín Club San Martín, que tenían su asiento en la Plaza Italia; club con el que reinó en todas las divisiones inferiores que integró. En 1948 pasó a Leonardo Murialdo y luego emigró a Independiente Rivadavia (1954-1960); tras vestir la casaca nacional en 1960 se incorporó a San Martín en la etapa más brillante de toda su trayectoria.

Como recuerda su hijo Alberto, el “Cholo” fue refuerzo de San Lorenzo de Almagro y también de Huracán de Parque Patricios en las giras realizadas por los clubes de Capitán Federal en Europa. También el defensor se lució en el desaparecido Harrod’s Gath y Chaves.

El “Cholo” nació el 10 de julio de 1930, en la época en que Plaza Italia congregaba a los cultores del patinaje para disputar picados de hockey o probar su destreza de velocidad. Una época que fue abandonando las calles de tierra y el juego se trasladaba al asfalto para alimentar la rivalidades del barrio.

El Patín Club San Martín fue su primera casa; equipo que cobraría vida y -en el año 1942- tendría en Roberto Ryan y Eduardo Herrera a sus representantes de velocidad. en los tiempos que Redes Argentinas, Hawai Club, Patín Club Mendoza, Skating Club Godoy Cruz, Unión Juvenil Guaymallén, Social Hockey Club Aconcagua, Luján Patín Club y Oeste Hockey Club, abandonaban los ropajes de la Federación y de la Liga para alumbrar a una nueva Asociación Mendocina de Patín.

 

 

Alberto Rodolfo Lombino fue uno de los artífices de la mística de los Leones del Este. Que ganó  su esplendor en la década del ’60 con los duelos -de pica y hacha- con Andes Talleres institución que se inició en la disciplina en 1943.

Lombino, que debutó en la Selección mendocina en 1948, recién en 1960 alzaría la tan ansiada Copa. Compartiendo los primeras escuadras locales con Roberto Bustamente, Viviente Martínez (arqueros), Juan E. Manguisi, Juan E. Peñaloza, Salvador Bonanno (defensores), Dálmaso Salomón, Luis Berzi, Rolando Romero, Enrique Hernández, Oscar Benito y Enrique Muñoz (delanteros).

En los sesenta, junto a Bonanno,  fue líder  de las Selecciones Mendocinas en los torneos nacionales, que lo llevaron a festejar aquel Campeonato Argentino en 1966, tras vencer en la final a San Juan.

El único objetivo que no pudo cumplir “El Cholo” en el hockey fue poder dirigir en Europa, en 1991 surgió una posibilidad en Italia, pero por algunas dificultades económicas que surgieron -a último momento en el club- el banco del Pratto quedó tan lejos como la misma región de La Toscana.

 

“Esto no lo había visto nunca antes”

Hablar de Rodolfo Lombino es hablar de hockey. Su apellido está ligado a este viril deporte desde hace treinta años. Tiene 39 de edad… Es una figura indiscutida y número puesto en toda Selección argentina.

Lo encontramos en la concentración del Regimiento 22 de Infantería, con asiento en Marquesado. Era poco después de las 12.30. El plantel acaba de regresar del entrenamiento matinal.

En el amplio dormitorio del Casino de Suboficiales, mientras algunos regresan de las duchas tras la habitual sesión de masajes, iniciamos el diálogo con ese rostro conocido, muy conocido nuestro, ya que junto al arquero José Martín, de Andes Talleres, y el delantero Rubén ‘Nichi’ Moreno, de San Martín, son los tres mendocinos que forman parte de este combinado argentino.

 

 

-¿Cuántos campeonatos mundiales ha jugado?

– Con éste será el 6° consecutivo.

-¿Y Argentinos?

-Una enormidad… Desde 1948…

-¿Cómo se siente el más veterano del equipo?

-Con la misma jovialidad y fuerza de siempre, y con más experiencia por su puesto…

-¿Qué puede decir del equipo?

-El seleccionado está mejor preparado que nunca. Antes no había la cooperación que hay ahora. Acá en San Juan todo ha sido distinto… es extraordinario lo que se ha hecho y lo que se está haciendo…  Por eso le puedo asegurar que esto no lo he visto jamás. Nunca.

-¿A qué lo atribuye?

-Bueno, en primer lugar a que estamos en San Juan, donde la gente es maravillosa y ha prestado toda clase de apoyo; me refiero a nivel oficial y al público. En segundo orden a la capacidad de los dirigentes para organizar, para llevar a cabo todo esto, para solucionar cualquier inconveniente que surja y para prestar a cada instante su aliento, su ayuda.

-¿En ningún seleccionado tuvo eso?

-Ninguno… con decirle que hasta nos teníamos que masajear nosotros… Y ahora tenemos varios médicos, un psiquiatra, dietista, pedicuro, de todo…

-¿Qué chance le da al equipo?

-Estimo que volveremos a estar entre los tres primeros…

 

 

-¿Quienes serían los otros dos?

-España y Portugal, sin dudas.

-¿Cree que hubieran hecho falta algunos jugadores de Capital Federal?

-Bueno.. entiendo que no… Quizá el único que podría haber andado bien es Pérez, pero no puede jugar pues le han aplicado una suspensión de dos años. En cuanto a Querejeta pienso que no…

-¿Confía en este plantel?

-Desde luego que si. Totalmente. Están los mejores y los que tienen que estar, aunque parezca algo soberbio que lo diga yo… pero créanme que cuando hablo de los mejores, pienso en todo el resto del plantel.

Rodolfo Lombino, mendocino, 39 años de edad y 30 años de hockey, casado, tres hijos, comerciante, domiciliado en el departamento de San  Martín, Mendoza, es la figura paternal de ese maravilloso plantel.

Es a quien siguen todos de la mano. Es un crack. Es un deportista de lujo. “Es un fenómeno”, al decir del director técnico… Por eso y por todo los que ha hecho por el hockey argentino, Lombino se merece el título. Y hacía él va…

Fuente: Los Andes

Por martin

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