JUGADOR DE HOCKEY PATINES

El guardameta debutó hace 19 años con el Barcelona, club con el que ha logrado 63 títulos. Sólo David Barrufet, otro portero (de balonmano), le supera con 71. Figueroa fue el técnico que le llevó a la portería blaugrana.

Mis rodillas sufren mucho, pero al final te acostumbras…”, dice con un punto de resignación Aitor Egurrola (Barcelona, 24/VI/ 1980), leyenda viva del hockey patines. Habla por experiencia. No debe ser nada fácil meter a un portero de 1,89 m bajo un marco de hierro de un metro de altura, y pasarse 50 minutos agachado, en cuclillas, sin moverse más de dos palmos.

La portería es el hábitat donde este catalán con 16 apellidos vascos, empezando por Egurrola Leizeaga (sus padres son de Pasaia), ha vivido gran parte de su vida, 31 de sus 37 años, desde que empezó a jugar a hockey patines con 6 en el HCP Castelldefels. El martes hizo exactamente 19 años que debutó en el primer equipo del Barça. La fidelidad y amor a los colores blaugrana han hecho que Egurrola se haya convertido en el segundo jugador más longevo del club, junto a Juan Carlos Navarro (20 temporadas también, y 20 años de su debut cumplirá la Bomba el día 23), y en el segundo con más títulos, la brutalidad de 63, sólo superado por David Barrufet (71 en 22 temporadas).

“Es un gran orgullo. Cuando debuté con el Barça con 18 años, cuando empecé a jugar a hockey patines, nunca me había imaginado hacer toda una carrera deportiva profesional en el Barcelona; es un orgullo terrible para mí”, dice Egurrola, que llegó al Palau con 15 años procedente del Horta. En poco más de tres años debutó en el primer equipo, de la mano de Carlos Figueroa. Fue el 31 de octubre de 1998, en Riazor, la pista del Liceo (2-2).

“Yo estaba en clase en la UPC; estudiaba Ingeniería Industrial. De repente entró un bedel con una nota, que tenía que llamar urgentemente a Josep Llorca, el gerente de la sección. En aquella época no teníamos móviles. Lo llamé y me dijo: ‘Tú, para casa, haz la maleta, y al aeropuerto, que te vas a La Coruña’. Se había lesionado Carles Folguera”, recuerda Egurrola, que jugaba en el júnior, y de vez en cuando se entrenaba con el primer equipo. Pero ya había cautivado a Figueroa…

“¡Claro lo recuerdo! Sólo empezar el partido nos marcó un gol Carlitos López. ‘¡La que nos va a caer encima!’, pensé”, rememora a este diario el entrenador sevillano desde Fisterra, donde vive a caballo con Castelldefels. El bigote de Carlos no tuvo ninguna duda cuando se

Aitor Egurrola, leyenda viva del hockey patines, hace 19 años que debutó con el Barça. Es el segundo jugador más longevo y con

más títulos “Su tranquilidad pasmosa me convenció. Aquel acierto nos ha llevado al mejor portero del mundo”

lesionó Folguera. Tenía de segundo portero a Tino Martínez, pero prefirió a aquel larguirucho chaval del júnior. “Lo veía con una proyección brutal; en los entrenos con el primer equipo se salía, era una pared, los titulares sufrían para marcarle, y a mí me daba mucha seguridad. Opté por dar ese salto. Aquel acierto nos ha llevado con los años a tener un gran portero, para mí, el mejor del mundo. Y ahí sigue”, dice con orgullo Figueroa, que también hizo debutar a Beto Borregán, dos jugadores que han marcado época en el Barça y el hockey patines.

De Egurrola, el extécnico blaugrana (entre 1995 y el 2005), ahora sin equipo, recuerda sobre todo que era un portero muy difícil de batir, y, más allá de parar mucho, con una tranquilidad contagiosa. “Aquel día del debut le dije: ‘Saldrás de titular. ¿Tú te ves?’ Era el Liceo, el equipo más fuerte. Y él, con toda la tranquilidad del mundo, me dijo: ‘Ningún problema’. Su tranquilidad pasmosa me convenció”, dice Figueroa. “Después del gol de Carlitos López empezó a parar y dio un recital”.

Ha sido precisamente esa calma, esa fortaleza mental, uno de los rasgos característicos de Egurrola. “Para ser portero, aparte de reflejos hace falta mucha fuerza mental, soportar situaciones límite. La situación más complicada no es un penalti, ni un uno contra uno, es cuando se te pone un partido 0-2, llegan los nervios y hay que mantener la calma, cuando el equipo necesita más de ti. Son situaciones muy exigentes psicológicamente, que no se pueden entrenar, se adquieren con el tiempo”.

Tiempo como 19 años que han dejado 63 títulos, entre ellos 10 Ligas Europeas y 17 OK Ligas. El capitán desde el 2012 acaba contrato el próximo junio. Podría ser el último. O no. “Aún es temprano para hablarlo. Voy año a año. Ahora mismo me veo otro año, porque tengo toda la ilusión y todas las ganas del mundo. No creo que haya llegado el momento de la retirada. Ahora tengo la confianza de poder seguir, y poder celebrar los 20 años del debut…”

Fuente: PressReader

Por martin

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